Aphlora: naturaleza, ciencia y bienestar femenino
Aphlora ofrece fórmulas naturales trazables, educación, comunidad para la salud femenina; y actualmente busca una expansión en Ecuador y EEUU.
Conversamos con Camila y María Emilia Uribe, fundadoras de Aphlora, sobre cómo sus experiencias con endometriosis, ovarios poliquísticos y acné hormonal impulsaron una marca de bienestar femenino basada en fórmulas naturales, funcionales y trazables. En esta entrevista explican cómo integran el herbalismo latinoamericano, el acompañamiento profesional y la educación, además de sus planes para consolidar su presencia en Ecuador y Estados Unidos.
¿Cómo nació tu empresa o proyecto y qué necesidad identificaste en el mercado?
Nuestra historia comenzó desde una necesidad muy personal: encontrar soluciones reales, naturales y efectivas para nuestra salud hormonal y bienestar femenino.
Durante años vivimos distintas experiencias que marcaron nuestro camino. Camila con endometriosis y con cólicos menstruales intensos, mientras que María Emilia atravesó más de 12 años enfrentando ovarios poliquísticos y acné hormonal. Probamos múltiples productos y tratamientos, pero constantemente sentíamos que faltaba algo: ingredientes limpios, fórmulas transparentes y productos realmente pensados para la mujer.
Así nació Aphlora. Lo que comenzó como una búsqueda personal de sanación y balance, se transformó en una marca creada por mujeres, para mujeres. Nuestro propósito es acompañar cada etapa y ciclo de la vida femenina a través de productos 100% naturales, eficaces, funcionales y elaborados con ingredientes trazables y de origen Latinoamericano.
De la mano de doctores y especialistas en medicina herbolaria, desarrollamos fórmulas que nos cambiaron la vida y que nos hubiera encantado encontrar años atrás. Queríamos alejarnos de soluciones invasivas o llenas de hormonas artificiales, y acercarnos a una manera más consciente y natural de nutrir nuestro cuerpo.
Hoy, Aphlora es mucho más que una marca: es una comunidad y una invitación a reconectar con nuestra feminidad, celebrar cada etapa que vivimos como mujeres, sanar desde la raíz y encontrar un balance interior y exterior desde lo natural.
¿Qué hace diferente a tu negocio frente a otras opciones de su sector?
En Aphlora rescatamos el herbalismo ancestral latinoamericano: ingredientes con un largo historial de uso documentado, que han nutrido el cuerpo de la mujer por generaciones y lo combinamos con formulaciones funcionales que trabajan desde la raíz del desequilibrio. Esa combinación es el corazón de la marca.
Para nosotras, la mujer está en el centro de todo: su salud, el cuidado de su cuerpo y de su mente. Y partimos de algo que en el sector suele pasarse por alto: el cuerpo de la mujer es un todo, no piezas sueltas que se tratan por separado. Cuando lo entiendes de forma integral, cuando llegas a la raíz de lo que está pasando y el enfoque es nutrir en lugar de curar o cambiar, los resultados son reales y se sostienen en el tiempo.
La mayoría de marcas vende suplementos aislados y soluciones rápidas, y esas soluciones rápidas casi siempre tienen un costo indirecto alto que la mujer termina pagando. Nosotras creemos en lo contrario: en el acompañamiento consciente. En entender primero qué está pasando y confiar en el proceso, porque sanar es justamente eso, un proceso. Por eso no ofrecemos solo productos; ofrecemos información de calidad, contenido educativo y una comunidad activa de mujeres que están transitando caminos parecidos y comparten sus experiencias reales.
Llevamos más de cuatro años en el mercado, y ese tiempo nos ha dado una base sólida de testimonios que respaldan nuestras fórmulas y la promesa de la marca. La confianza creció no solo entre nuestras clientas, sino dentro del ecosistema de salud: hoy cada vez más profesionales prescriben nuestros productos. Para nosotras esa es la mejor señal de que vamos por buen camino.
¿Cuál ha sido uno de los principales retos que has enfrentado y qué aprendiste de esa experiencia?
Uno de los principales retos que hemos enfrentado ha sido construir una marca de bienestar femenino verdaderamente alineada con nuestros valores en una industria donde muchas veces prima la rapidez sobre la calidad y la transparencia.
Desde el inicio tuvimos claro que no queríamos lanzar productos solo por seguir tendencias. Queríamos desarrollar fórmulas realmente eficaces, con ingredientes naturales, orgánicos y trazables, aunque eso implicara procesos más largos, investigación más profunda y encontrar aliados que compartieran nuestra visión. Uno de los mayores desafíos fue lograr productos que cumplieran con nuestros estándares de pureza, funcionalidad y efectividad.
También ha sido un reto educar y abrir conversaciones sobre salud hormonal femenina desde un enfoque más integral y consciente. Muchas veces crecimos normalizando síntomas como dolores menstruales intensos, desequilibrios hormonales o problemas de piel, sin entender que el cuerpo está comunicándonos algo más profundo.
De esa experiencia aprendimos la importancia de mantenernos fieles a nuestra misión, confiar en los procesos y construir desde la autenticidad. Entendimos que crear algo con propósito toma más tiempo, pero también genera un impacto mucho más real y duradero en la vida de las mujeres.
¿Qué papel ha jugado el equipo en la construcción y crecimiento del proyecto?
El equipo ha sido fundamental en la construcción y crecimiento de Aphlora. Desde el inicio entendimos que para crear una marca con propósito necesitábamos rodearnos de personas que compartieran nuestra visión y creyeran en una forma más consciente y natural de entender el bienestar femenino.
Cada persona que forma parte del proyecto ha aportado desde su experiencia, sensibilidad y compromiso para que Aphlora pueda crecer de manera auténtica y alineada con nuestros valores. Ha sido un trabajo muy colaborativo, desde el desarrollo de productos junto a doctores y especialistas, hasta la construcción de una comunidad donde las mujeres puedan sentirse acompañadas, escuchadas y representadas. Todos remando hacia un mismo propósito: el mejorar la calidad de salud de las mujeres desde un enfoque integral.
También creemos que uno de los mayores aprendizajes ha sido entender la importancia de confiar en el talento de los demás y construir desde la colaboración. Ningún proyecto se construye solo, y gran parte del crecimiento de Aphlora ha sido gracias a un equipo apasionado que entiende que detrás de cada producto hay una intención real de generar bienestar e impacto positivo en la vida de las mujeres.
Hoy, más que un equipo, sentimos que hemos construido una comunidad unida por un mismo propósito.
¿En qué momento se encuentra hoy la empresa y hacia dónde quiere avanzar en los próximos años?
Hoy Aphlora se encuentra en una etapa de crecimiento y consolidación, con presencia activa en dos mercados: Ecuador y Estados Unidos.
En Ecuador operamos con un e-commerce propio que permite envíos a nivel nacional, y además contamos con una red de distribución estratégica en tiendas y aliados que creen en nuestra visión de bienestar femenino. Nuestros productos están disponibles en espacios como Arcamia, Wellderma, Pharmavida, Bebemundo, OHM, con mas de 30 puntos de venta a nivel nacional lo que nos ha permitido acercarnos a más mujeres a través de puntos físicos de confianza y aliados del sector salud y bienestar.
En Estados Unidos estamos en una etapa de expansión digital, construyendo nuestra presencia de marca y creciendo nuestra comunidad de manera orgánica.
De cara a los próximos años, nuestro objetivo es seguir fortaleciendo ambos mercados, consolidar nuestra red de distribución, escalar nuestra presencia en retail especializado. Queremos crecer en escala, pero manteniendo siempre la esencia de la marca: crear productos naturales, eficaces y profundamente alineados con la salud femenina.
Hoy nos encontramos en un punto muy emocionante, donde ya validamos nuestra propuesta y ahora estamos enfocados en escalarla con mayor estructura, impacto y alcance.
Para quienes quieren ponerse un negocio y construir un camino similar, ¿qué consejo les darías?
Para quienes quieren emprender y construir un camino similar, nuestro principal consejo es empezar desde una necesidad real y no desde una tendencia. Cuando el propósito es auténtico, todo el proceso —aunque sea más lento o desafiante— tiene una base mucho más sólida.
También creemos que es clave mantenerse fiel al propósito, incluso cuando eso implique tomar decisiones más difíciles, como esperar más tiempo para lanzar un producto o invertir más en calidad e investigación. En nuestro caso, cada decisión que prioriza la integridad del producto y la experiencia de la mujer ha sido lo que ha construido la confianza en Aphlora.



