Conversamos con Antonella Carmona, diseñadora de productos y fundadora de Design Genius, sobre el origen de un estudio creativo que convirtió la gastronomía ecuatoriana en productos con identidad. Explica cómo pasó de un peluche de guagua de pan a una línea inspirada en platos tradicionales, y comparte sus planes para ampliar la distribución, crear experiencias y llevar el diseño ecuatoriano a nuevos mercados dentro y fuera del país.
Cuéntanos brevemente quién eres y cómo empezó tu camino profesional
Soy Antonella Carmona, diseñadora de productos. Me gradué hace un año de la UDLA, pero mi interés por crear y experimentar con diferentes materiales empezó desde niña, cuando disfrutaba hacer manualidades y desarrollar mis propias ideas.
Durante mi carrera fui descubriendo que me interesaba especialmente el diseño de productos y la creación de objetos que pudieran conectar con las personas. Incluso, para mi proyecto de titulación, mi primera idea era desarrollar una línea de peluches inspirados en comida.
Al revisar mi portafolio, mi asesor de tesis me hizo ver que podía ir mucho más allá de un solo producto y que tenía la oportunidad de aplicar todo lo que había aprendido en un estudio de diseño que reuniera diferentes productos, servicios y proyectos creativos. Esa idea fue clave para definir el camino profesional que quería construir y sentó las bases de lo que hoy es Design Genius.
¿Cómo surgió la idea del negocio o proyecto y cómo fueron los primeros pasos?
La idea surgió a partir de mi interés por crear peluches de comida. Durante la universidad empecé a experimentar con este concepto y desarrollé una primera línea inspirada en alimentos del mundo, como hamburguesas, papas fritas y pretzels.
En el proceso me di cuenta de que había una gran oportunidad: existían muchos productos inspirados en comida internacional, pero casi no había opciones que representaran nuestra propia gastronomía. Así nació la idea de crear peluches inspirados en la comida ecuatoriana.
Empecé con la guagua de pan y, al ver que el concepto tenía potencial, fui desarrollando más personajes inspirados en platos y alimentos tradicionales como el bolón, encebollado, humita, quimbolito, colada morada, entre otros. Así nació Sponkies, una línea que busca representar nuestra cultura de una manera divertida, cercana y diferente.
Los primeros pasos fueron bastante artesanales: diseñar cada personaje, hacer los primeros prototipos, probar materiales, encontrar proveedores y producir pequeñas cantidades. Poco a poco empecé a mostrar los productos en redes sociales y ferias, y la respuesta de las personas me permitió validar la idea y seguir creciendo.
¿Qué es lo que más valoran los clientes de sus productos o servicios?
Creo que lo que más valoran nuestros clientes es la conexión emocional que generan los productos. No se llevan simplemente un objeto, sino algo que les recuerda a Ecuador, a su infancia, a un plato que les gusta o a algún momento especial.
También valoran mucho que sean productos diferentes y hechos con atención al detalle. Buscamos que cada diseño tenga una historia detrás y que, incluso siendo un objeto divertido y cotidiano como un peluche, pueda representar nuestra cultura de una manera creativa y contemporánea.
Además, hemos visto que nuestros productos funcionan tanto como recuerdos para turistas como regalos para ecuatorianos que quieren llevarse un pedacito de nuestra identidad a otro lugar.
¿Qué está cambiando en su industria que la mayoría todavía no está viendo y cómo se están preparando ustedes?
Creo que estamos pasando de una industria enfocada principalmente en vender productos a una en la que las personas buscan productos con los que puedan sentirse identificadas y contar algo de sí mismas. Cada vez existe más interés por lo local, lo auténtico y por objetos que tengan una historia detrás.
En nuestro caso, hemos visto que la cultura y la identidad pueden convertirse en una fuente enorme de innovación. Por eso no queremos quedarnos únicamente en los peluches, sino seguir explorando diferentes formatos, productos y servicios que permitan contar historias y representar nuestra identidad desde el diseño.
Nos estamos preparando justamente desde la experimentación: probamos nuevos materiales, formatos y colaboraciones, escuchamos mucho a nuestros clientes y buscamos trabajar junto a marcas y emprendimientos para transformar sus propias historias y productos en propuestas creativas. Creo que ahí está una de las grandes oportunidades del diseño en los próximos años: hacer que lo cotidiano vuelva a sentirse especial y propio.
¿Qué está pasando hoy dentro de tu empresa que todavía no se conoce públicamente?
Estamos trabajando en varias cosas que todavía no podemos contar por completo. Se vienen nuevos lanzamientos y colecciones, pero también queremos llevar el concepto de Design Genius más allá de los productos.
Estamos desarrollando nuevas experiencias, colaboraciones y alianzas con marcas y proyectos que comparten nuestra visión creativa. La idea es seguir explorando nuevas formas de conectar diseño, cultura y creatividad, así que vienen varias sorpresas que esperamos poder mostrar muy pronto.
¿En qué momento se encuentra hoy la empresa y hacia dónde quieren avanzar en los próximos años?
Actualmente estamos en una etapa de consolidación y crecimiento. Lo que comenzó como un proyecto pequeño de diseño y producción artesanal ha ido creciendo hasta convertirse en un estudio creativo con productos propios, colaboraciones con marcas y diferentes servicios relacionados con el diseño.
Hoy contamos con una línea de productos que se comercializa tanto de manera directa como a través de puntos de venta y aliados, y hemos logrado ampliar nuestra comunidad y presencia digital a partir de los proyectos que hemos desarrollado.
En los próximos años queremos seguir creciendo de manera sostenible, ampliar nuestra distribución dentro y fuera de Ecuador y desarrollar nuevas colecciones y experiencias. También buscamos fortalecer las alianzas con marcas y empresas, y posicionar a Design Genius como un referente de diseño ecuatoriano que pueda llevar nuestra creatividad, identidad y productos a nuevos mercados.
¿Cuál es el próximo gran movimiento de la empresa o proyecto y qué puedes adelantarnos hoy sobre él?
Nuestro próximo gran movimiento tiene que ver con llevar la experiencia de Design Genius a un nuevo nivel. Estamos preparando cambios importantes en uno de nuestros espacios, nuevas formas de presentar nuestros productos y proyectos que nos permitirán acercarnos mucho más a nuestros clientes.
También estamos trabajando en algo muy especial alrededor de uno de nuestros productos (horneados) más queridos. Todavía no puedo contar todos los detalles, pero sí puedo adelantar que tendrá un papel importante en lo que viene.
Son movimientos que buscan no solo hacer crecer el negocio, sino convertir nuestros productos en experiencias y abrir nuevas posibilidades para Design Genius.
¿Qué consejo práctico le darías a alguien que quiere convertir una idea en un negocio?
Mi consejo sería: no esperes a tener todo perfecto para empezar. Muchas veces una idea cambia muchísimo cuando la llevas a la realidad, y eso también es parte del proceso.
Empieza pequeño, haz un primer prototipo, muéstraselo a las personas, escucha qué les gusta y qué no, y utiliza esa información para mejorar. También creo que es importante no tener miedo de cambiar la idea original si descubres una oportunidad mejor en el camino.
En mi caso, empecé queriendo hacer peluches de comida y terminé encontrando una oportunidad en representar nuestra gastronomía y cultura. Si no hubiera hecho ese primer peluche, probablemente nunca habría descubierto todo lo que podía construir a partir de esa idea.



