En el feriado me fui a pasear al centro histórico de Quito. En realidad, no fue una idea mía. Los que me conocen saben que normalmente evito esos planes, pero esta vez entre mi esposa y mi cuñada, no me dieron oportunidad para negarme porque hicieron una reserva para desayunar en una cafetería llamada Chucuri sin que yo supiera y la verdad es que me alegra haber ido.
El desayuno, muy recomendable. Entre el lugar, que es una casa muy antigua, la calidad de la comida y la atención, no te puede ir mal. Desayunamos y después de eso nos fuimos a caminar y entrar a todos los lugares que nos llamaron la atención. Hubo una época en la que yo iba más al centro en este tipo de planes, pero la realidad es que en los últimos 10 años o más, he ido solamente por temas puntuales (matrimonios, eventos o reuniones puntuales). En este caso, sí me sentía como un turista. Me llama la atención cómo ha cambiado la dinámica comercial en el centro. Tal vez para muchos de ustedes no sea novedad, pero para mí sí porque una cosa es que te cuenten y otra que la vivas. La cantidad de restaurantes, cafeterías, chocolaterías o locales de ropa es impresionante. No es que antes no había. La diferencia es que las de antes tenían una orientación muy enfocada en el precio bajo y hoy, en cambio, son propuestas sofisticadas con conceptos diferentes, orientadas al turismo interno y externo y con espacios bien hechos destacando la arquitectura colonial única de Quito.
Para ponerlo en una comparación corta, antes veías lugares sencillos pero hoy se han convertido en sitios chic.
Uno de los lugares que más me llamó la atención es Regions by Roland. Hace un par de semanas, hicimos un análisis sobre Roland para nuestros suscriptores premium. Si hay una marca que este año me ha llamado la atención, es justamente Roland, con quienes no tenemos ninguna relación comercial, aunque quisiera.
En un mercado donde muchas marcas compiten por precio, promociones o tendencias internacionales, Regions by Roland demuestra que existe otra manera de diferenciarse. Su propuesta busca transformar elementos cotidianos de nuestra identidad en productos que las personas quieran comprar, usar y mostrar. Para sus diseños, se inspiran en las cuatro regiones del país y lo que consiguen es que las personas que entran a sus tiendas sientan una conexión muy emocional con su propuesta. En mi visita, vi a varias personas y de diferentes edades, nacionales y extranjeras, emocionarse con lo que veían. La ambientación de la tienda, la experiencia que ofrecen y una oferta basada en Ecuador y su riqueza cultural, son elementos que logran esa sensación en las personas.
En mi caso, salí con una pijama que casualmente, estoy puesto mientras escribo esta columna. Siendo las 07:45 am, me voy a alistar porque a las 8 tengo una reunión virtual ya que los viernes en OnData, tenemos home office.



