ERGO: innovación verde para el bienestar
ERGO desarrolla suplementos de bienestar en Ecuador, destacando por calidad, comunidad, innovación y expansión internacional.
Conversamos con Mikaela Amador y Esteban Urquizo, cofundadores de ERGO, sobre cómo una marca ecuatoriana de suplementos nació con $74 y creció de forma orgánica en el mercado local. En esta entrevista comparten el origen de la clorofila como producto inicial, los retos de emprender en Ecuador, el valor del equipo y su visión de expansión nacional e internacional, junto con el propósito de impulsar ayuda humanitaria desde la empresa.
Cuéntanos brevemente quién eres y cómo empezó tu camino profesional:
ERGO es una empresa ecuatoriana cofundada por Mikaela Amador y Esteban Urquizo, creada con el propósito de desarrollar suplementos enfocados en bienestar y salud integral. La marca nació con una inversión inicial de apenas $74 dólares y ha logrado crecer de manera orgánica dentro del mercado ecuatoriano, destacándose por su alta recompra y conexión cercana con su comunidad.
A lo largo de su trayectoria, ERGO ha sido reconocida en espacios como Forbes, EKOS y los Premios EI, consolidándose como una de las marcas emergentes con mayor proyección dentro del ecosistema emprendedor del país. Actualmente, la empresa continúa enfocada en innovación, expansión y en construir una marca ecuatoriana con visión internacional.
¿Cómo nació tu empresa o proyecto y qué necesidad identificaste en el mercado?
ERGO nació literalmente en la cocina de una casa, con una inversión inicial de $74 dólares y dos jóvenes con muchísimas ganas de construir algo propio. Mikaela Amador y Esteban Urquizo comenzaron el proyecto de manera completamente artesanal, impulsados más por el esfuerzo, la constancia y el “ñeque” que por grandes recursos económicos.
La idea surgió a partir de una necesidad real del mercado y de una experiencia personal: Mikaela atravesaba un proceso de acné severo y empezó a investigar productos relacionados con bienestar y salud integral. Fue ahí cuando identificaron una oportunidad en la clorofila, un producto que en ese momento tenía muy poca presencia y posicionamiento dentro del mercado ecuatoriano. Así nació ERGO, con el objetivo de acercar suplementos de bienestar de una manera más accesible, cercana y alineada con las nuevas generaciones.
¿Qué hace diferente a tu negocio frente a otras opciones de su sector?
ERGO se diferencia por su enfoque en calidad, comunidad y transparencia. Desde el inicio, la marca se enfocó en crear una clorofila que realmente destacara dentro del mercado ecuatoriano, por lo que Mikaela Amador y Esteban Urquizo probaron y analizaron distintas clorofilas de diferentes partes del mundo para asegurarse de desarrollar un producto con altos estándares y una experiencia superior para el consumidor.
Más allá del producto, ERGO logró convertir el bienestar en una marca cercana, aspiracional y altamente conectada con su comunidad.
¿Cuál ha sido uno de los principales retos que has enfrentado y qué aprendiste de esa experiencia?
Uno de los principales retos al emprender ha sido entender que no se puede hacer todo solo. Al inicio, Mikaela Amador y Esteban Urquizo asumían prácticamente cada área de ERGO, pero con el crecimiento de la marca aprendieron la importancia de delegar, construir un equipo sólido y confiar en las personas correctas.
Además, emprender en Ecuador también ha significado enfrentar desafíos externos como la inestabilidad política, los paros y distintas dificultades del entorno. Sin embargo, ERGO ha mantenido una visión clara: no limitarse por las circunstancias y seguir creciendo con constancia, resiliencia y compromiso.
¿Qué papel ha jugado el equipo en la construcción y crecimiento del proyecto?
La construcción de un buen equipo ha sido una parte fundamental en el crecimiento de ERGO. Con el tiempo, Mikaela Amador y Esteban Urquizo entendieron que alcanzar grandes metas no depende solo de una idea, sino de las personas que la hacen posible día a día.
Gran parte de lo que hoy es ERGO se debe al equipo que han logrado construir: un equipo en el que existe confianza, respeto y apertura para escuchar las opiniones de todos. Esa cultura de trabajo cercana y colaborativa ha sido clave para seguir creciendo como empresa y mantener una visión compartida.
¿En qué momento se encuentra hoy la empresa y hacia dónde quiere avanzar en los próximos años?
Actualmente, ERGO se encuentra en una etapa de crecimiento y expansión, enfocada en fortalecer su operación y llegar a más personas dentro del Ecuador. La empresa busca seguir generando nuevas plazas de trabajo y ampliar su alcance a nivel nacional, apostando por un crecimiento sostenible impulsado por el aumento en ventas y la fidelidad de su comunidad.
A futuro, Mikaela Amador y Esteban Urquizo tienen como objetivo llevar ERGO a mercados internacionales y convertirla en una marca ecuatoriana con presencia fuera del país. Además, uno de sus proyectos más importantes es la creación de una fundación vinculada a ERGO, ya que actualmente un porcentaje de los ingresos de la empresa está destinado a ayuda humanitaria.
En términos de crecimiento, la meta para este año es cerrar con una facturación aproximada de $400 mil dólares, consolidando así el posicionamiento y la escalabilidad de la marca.
Para quienes quieren ponerse un negocio y construir un camino similar, ¿qué consejo les darías?
Tengo muchos consejos para quienes quieren emprender, pero uno de los principales sería no esperar el momento perfecto para empezar. Muchas veces, el miedo termina siendo el peor enemigo de un emprendedor y hace que las ideas se queden solo en intención.
Creo que gran parte del crecimiento también viene de atreverse, incluso sin tener todo resuelto desde el inicio. Hay que darle con constancia, disciplina y muchísimo “ñeque”, entendiendo que el camino siempre tendrá retos, pero que la acción vale más que esperar a sentirse completamente listo.



