Conversamos con Eduardo Monge, fundador de HEMP, sobre el camino que lo llevó a incursionar en la industria del cannabis tras una experiencia personal que marcó su vida. En esta entrevista comparte cómo nació su proyecto enfocado en la ciencia y el bienestar, los retos de desarrollar productos en una industria emergente y la visión que impulsa el crecimiento de su laboratorio en Ecuador y la región.
Cuéntanos brevemente quién eres y cómo empezó tu camino profesional:
Soy Eduardo Monge, un hombre afortunado, padre de un maravilloso hijo de 16 años, Bruno. Emprendedor desde hace algunos años atrás, fundador del primer laboratorio y dispensario de cannabis del Ecuador, HEMP ECUADOR LABS. Me vinculo a la industria del Cannabis tras un tema familiar durante el cual un producto de esta maravillosa planta, salvó la vida de mi madre quien había sufrido un grave accidente a sus 72 años de edad.
Con una formación universitaria y de maestrías enfocadas principalmente en el marketing, publicidad y administración de empresas, decido incursionar en una nueva profesión enfocada en la ciencia del cannabis, denominada endocannabinología y otra más enfocada en el desarrollo de fórmulas magistrales ultra funcionales para crear lo que hoy se reconoce como el laboratorio de cannabis con los mejores productos de Latinoamérica.
¡Una encantadora odisea!
¿Qué hace diferente a tu negocio frente a otras opciones de su sector?
Nuestro enfoque en el bienestar a través de la ciencia, la innovación y la pasión nos han permitido ser una empresa reconocida nacional e internacionalmente.
¿Cuál ha sido uno de los principales retos que has enfrentado y qué aprendiste de esa experiencia?
Probablemente la falta de conocimiento de nuestras autoridades, lo cual es absolutamente normal en una industria novel y abrumadoramente amplia como la del cannabis.
¿Qué papel ha jugado el equipo en la construcción y crecimiento del proyecto?
Diría que mi equipo, el cual ha ido creciendo y evolucionando significativamente a lo largo de estos años, es el alma y corazón del proyecto, sin ellos nada de lo que hacemos sería posible, y pese a sonar trillado, es una realidad que se debe mencionar cuando la experimentas en carne propia.
¿En qué momento se encuentra hoy la empresa y hacia dónde quiere avanzar en los próximos años?
Hemp se encuentra en una etapa, haciendo una analogía, de niño finalizando su escuela, con un increíble futuro, pero aún incierto en su totalidad.
Para quienes quieren ponerse un negocio y construir un camino similar, ¿qué consejo les darías?
El único que me atrevo a mencionar ya que es el que he aplicado en mi vida… resumido en 2 palabras: “Constancia y disciplina”.



