La ImagiNativa: creatividad con identidad ecuatoriana
La ImagiNativa es un espacio creativo en Quito que promueve el diseño ecuatoriano, reúne marcas, talleres, cafetería y fomenta comunidad.
Conversamos con Pia y María José Vela, fundadoras de La ImagiNativa, sobre cómo este espacio cultural ubicado en La Floresta pasó de ser una tienda de diseño local a una casa creativa con más de 120 marcas ecuatorianas, cafetería, talleres, eventos y una barra de arte. En esta entrevista comparten los retos de emprender, el valor del equipo y su propósito de acercar el diseño ecuatoriano a más personas.
Cuéntanos brevemente quién eres y cómo empezó tu camino profesional
La ImagiNativa es un espacio cultural ubicado en La Floresta, Quito, dedicado a difundir el diseño, el arte y la creatividad ecuatoriana. Nació en 2022 de la mano de dos hermanas, Pia (diseñadora) y Majo (arquitecta), con el sueño de crear un lugar donde el talento local pudiera encontrarse con la comunidad de una forma cercana, divertida y accesible.
Lo que comenzó como una tienda de diseño local ha crecido hasta convertirse en una casa creativa donde conviven más de 120 marcas ecuatorianas, una cafetería, talleres, eventos culturales y La Creativa, una barra de arte para personalizar objetos y explorar la creatividad sin necesidad de experiencia previa.
Hoy, La ImagiNativa trabaja para que más personas descubran, valoren y apoyen el diseño ecuatoriano, fomentando la autoexpresión, la imaginación y la conexión con quienes crean en nuestro país.
¿Cómo nació tu empresa o proyecto y qué necesidad identificaste en el mercado?
Identificamos que existía muchísimo talento local creando productos increíbles, pero que muchas veces no contaba con suficientes espacios de exhibición, comercialización y conexión con el público.
También vimos una necesidad por parte de las personas de encontrar productos con identidad, hechos localmente y con historias detrás, en un lugar accesible, inspirador y diferente a una tienda tradicional. Por eso creamos La ImagiNativa: un espacio donde el diseño ecuatoriano, el arte y la creatividad pudieran convivir, acercando a las personas a las marcas locales y generando experiencias a través de talleres, eventos y actividades participativas.
Nuestro objetivo siempre ha sido hacer que el diseño ecuatoriano sea más visible, accesible y valorado, construyendo una comunidad alrededor de la creatividad y el consumo local.
¿Qué hace diferente a tu negocio frente a otras opciones de su sector?
Lo que diferencia a La ImagiNativa de la competencia es que no somos únicamente una tienda de diseño local; somos un espacio cultural y creativo donde las personas pueden descubrir, crear y conectar.
En La ImagiNativa combinamos una cuidada selección de diseño ecuatoriano y la creación de nuestros propios productos, con experiencias que fomentan la participación activa de nuestra comunidad. Contamos con talleres, eventos culturales, una cafetería y La Creativa, una barra de arte donde las personas pueden personalizar objetos y explorar su creatividad de manera libre y accesible.
Además, nos caracteriza la cercanía con nuestras marcas y clientes, la constante innovación en nuestras actividades y nuestro compromiso por hacer que el diseño ecuatoriano sea más accesible para nuevos públicos.
¿Cuál ha sido uno de los principales retos que has enfrentado y qué aprendiste de esa experiencia?
Creo que nuestro mayor reto ha sido emprender en Ecuador. En estos años hemos atravesado situaciones complejas como paros nacionales, incrementos constantes en los costos, cortes de energía y otros factores externos que afectan directamente a los pequeños negocios. Aun así, hemos aprendido a adaptarnos, reinventarnos y seguir adelante.
Otro desafío importante ha sido aprender áreas que no eran nuestra especialidad. Venimos del mundo del diseño y la arquitectura, por lo que temas como contabilidad, impuestos, normativas del SRI, gestión financiera y administración han significado una curva de aprendizaje constante. Emprender nos ha obligado a convertirnos en expertas en muchos temas al mismo tiempo.
Pero quizás el reto más grande, y también el que más nos motiva, ha sido cambiar la percepción sobre el diseño ecuatoriano. Existe un talento creativo extraordinario en nuestro país, pero muchas veces no es suficientemente valorado o conocido. Gran parte de nuestro trabajo consiste en mostrar a las personas la calidad, innovación e historias que existen detrás de cada marca local, demostrando que el diseño ecuatoriano puede competir con cualquier propuesta internacional.
Por eso, cada persona que descubre una marca local, se enamora de un producto hecho en Ecuador o entiende el valor de lo que se crea aquí, sentimos que estamos cumpliendo nuestra misión.
¿Qué papel ha jugado el equipo en la construcción y crecimiento del proyecto?
El equipo ha sido fundamental en la construcción y crecimiento de La ImagiNativa.
Aunque el proyecto nació de la visión de dos hermanas, hoy es el resultado del trabajo y compromiso de muchas personas que aportan desde diferentes áreas. Actualmente contamos con un equipo fijo de seis personas, cada una con un rol clave para que la operación diaria funcione y para que podamos seguir creciendo.
Además, trabajamos con profesionales externos en áreas como limpieza, contabilidad y asesoría legal, quienes también son una parte indispensable del proyecto. Creemos que ningún emprendimiento se construye solo; detrás de cada logro hay una red de personas que aportan conocimiento, experiencia y dedicación.
Uno de nuestros mayores aprendizajes ha sido entender que el crecimiento sostenible depende de rodearse de personas talentosas y confiar en el trabajo colaborativo. Gracias a este equipo hemos podido enfrentar desafíos, desarrollar nuevas ideas y seguir fortaleciendo nuestra misión de acercar el diseño ecuatoriano a más personas.
¿En qué momento se encuentra hoy la empresa y hacia dónde quiere avanzar en los próximos años?
Actualmente, La ImagiNativa se encuentra en una etapa de consolidación y crecimiento.
Después de varios años de operación, hemos logrado construir una comunidad sólida, posicionarnos como un referente del diseño local en Quito y demostrar que existe un público interesado en consumir productos con identidad, historia y valor cultural.
Hoy nuestro reto ya no es únicamente sobrevivir, sino crecer de manera sostenible, fortalecer nuestros procesos, ampliar nuestro impacto y seguir generando oportunidades para las marcas y artistas que forman parte de nuestra comunidad.
A futuro, nos vemos convirtiéndonos en una plataforma cada vez más importante para el diseño ecuatoriano, con espacios más grandes, más experiencias creativas y nuevos formatos que permitan acercar el talento local a más personas.
Queremos seguir innovando, desarrollando proyectos culturales y educativos, y encontrando nuevas formas de hacer que el diseño ecuatoriano sea más accesible, visible y valorado.
Nuestra visión es que La ImagiNativa trascienda la idea de una tienda y se consolide como un referente cultural y creativo del país, un lugar donde las personas descubran, creen y se conecten con el enorme talento que existe en Ecuador.
Para quienes quieren ponerse un negocio y construir un camino similar, ¿qué consejo les darías?
Nuestro consejo sería que no intenten copiar lo que ya existe, sino encontrar aquello que los hace diferentes. Los negocios que perduran son los que tienen una identidad clara y una razón genuina para existir.
También les diríamos que tengan paciencia. Emprender es mucho más difícil de lo que parece desde afuera. Hay días increíbles y otros muy retadores, pero la constancia termina siendo más importante que el talento.
Y, sobre todo, que se rodeen de personas que complementen sus habilidades. Nadie sabe hacerlo todo. Gran parte de nuestro crecimiento ha venido de aprender de otras personas, construir un buen equipo y estar dispuestas a seguir aprendiendo todos los días.
Si algo hemos aprendido es que cuando haces las cosas con pasión, autenticidad y una visión clara, siempre habrá espacio para que tu proyecto encuentra su propia comunidad.



