Este domingo se correrá una nueva edición de Quito Trail by UTMB. Para muchos será simplemente una competencia de trail running. Pero vale la pena ver esta carrera desde una perspectiva de negocios y hasta oportunidades como marca ciudad que todavía no aprovechamos.
Pocas ciudades tienen las condiciones que tenemos en Quito. En media hora pasamos del centro de la ciudad a montañas, senderos, bosques y páramos ideales para este deporte. De hecho, esto ocurre en buena parte de la Sierra ecuatoriana, donde la geografía ofrece un escenario natural que otros países quisieran tener y que nosotros no siempre valoramos.
El fenómeno tampoco se limita a los competidores residentes de Quito. Cada vez participan más personas de otras ciudades y del extranjero. Cada una de estas personas vienen acompañadas por familiares y amigos que reservan hoteles, alquilan departamentos, comen en restaurantes, se transportan, compran equipamiento y hacen turismo. Las marcas han entendido el potencial de estas comunidades y hoy hacen activaciones, ofrecen experiencias y patrocinios que van más allá de colocar el logo en la meta.
Sin embargo, el verdadero desafío no está únicamente en organizar una buena carrera. Eso, evidentemente es algo que se encarga directamente del equipo organizador. El apoyo del municipio, operadores turísticos y empresas privadas es fundamental. Deben trabajar de forma coordinada para que estos eventos no generen caos, sino valor. Entre movilidad, señalización adecuada, seguridad, promoción turística y una oferta complementaria, se puede multiplicar el impacto económico de un fin de semana.
Por años hablamos de atraer grandes conciertos o eventos internacionales y eso está bien. Hace poco, en este mismo espacio, les contaba el impacto económico que eso está generando. Pero también deberíamos mirar con más atención a estas competencias que movilizan miles de personas y ponen en vitrina algunos de los mejores paisajes del país sin hacer tanto ruido.
Al final, las montañas no son solo un atractivo natural. Bien gestionadas, también pueden convertirse en una ventaja para el turismo, el comercio y el desarrollo económico de Ecuador.



