Estoy de vacaciones en Manabí. Bueno, así como vacaciones al 100%, no. He seguido algunas de las operaciones de OnData y en este momento estoy escribiendo esta columna. Pero justamente estando en Manabí es que me entero de lo que el Departamento de Estado de Estados Unidos lanza un comunicado recomendando a sus compatriotas reconsiderar sus viajes a Manabí y a Esmeraldas.
Como es lógico, a la gente de aquí no les gusta este tipo de comunicados por el impacto en sus negocios. Unos, incluso, afirmando que hay intereses ocultos ya que supuestamente con estos comunicados bajan los precios de las tierras y así muchos compran más baratas. En mi caso, tratando de ser 100% objetivo, me apena con la gente de aquí pero entiendo el porqué de este tipo de comunicados.
La desesperación de la gente es total y evidentemente les golpea. Esta es una provincia donde mucha gente vive del turismo nacional y extranjero y lógicamente, este tipo de noticias hace que menos gente venga. Ha sido generalizado que en los sitios que hemos ido nos digan que no ha sido muy buena esta temporada que para ellos es alta debido a las vacaciones de escuelas y colegios en la Sierra.
El Ecuador, no solamente Manabí, Guayas o Esmeraldas, es un país donde las noticias negativas sobre inseguridad sobrepasan a las positivas. Y en el caso de OnData y mío, no somos de profundizar en lo negativo sino en lo positivo. Porque sí, hay muchas noticias positivas que vale la pena contarlas. Ecuador es mucho más que corrupción y narcos.
Me ha llamado mucho la atención cómo ha mejorado la atención al cliente. Desde hace muchos años que venimos para acá y esta vez, sin lugar a dudas, es cuando mejor atención hemos recibido. La gastronomía es algo que siempre destaca pero cada año hay mejores propuestas. Si vienen, les recomiendo un cebiche jipijapa en el restaurante de Jama Campay, un cebiche mixto en los Cebiches del Hermanacho en Bahía y unas costillas encocadas en Iche, un restaurante en San Vicente.
La salida de todo este problema de corrupción y narcotráfico en el Ecuador no va a ser de un día para otro. Es algo con lo que tenemos que convivir. No digo que nos conformemos pero sí, hay que vivir con ello porque la vida sigue y no deberíamos privarnos de esta provincia que de verdad, con sus playas y gastronomía, está para recibir a los turistas más exigentes del mundo.
Además, como adelanto, les cuento que vine en un vehículo eléctrico. Aún nos falta el regreso que es lo más duro, pero para la próxima semana les compartiré mi experiencia y con eso desmitificaré algunas cosas.



