Los Golden Globes y la señal cultural detrás del auge del podcast
Los Golden Globes incorporan una categoría de podcasts, reflejando el auge del vodcast y la necesidad de adaptarse a nuevas plataformas.
No suelo ver eventos de premiación como los Oscar o los Emmy. Casi siempre me entero cuando ya pasaron o, en el mejor de los casos, planeo verlos y termino olvidándome. Hace poco fue la entrega de los Golden Globes y, a propósito del evento, leí un artículo de The Economist titulado “Welcome to the age of vodcast”, enfocado en el auge de los podcasts en video. En el texto mencionan que este año los Golden Globes incorporaron por primera vez una categoría para podcasts, lo cual captó inmediatamente mi atención. No se trata de un simple guiño a la industria, sino de una señal clara de hacia dónde se está moviendo el consumo de contenidos.
El medio británico plantea qué ocurre cuando un formato que nació como audio empieza a parecerse cada vez más a la televisión, empujado no tanto por la creatividad, sino por la lógica de las plataformas y de las audiencias. Durante años, hablar de podcasts era hablar exclusivamente de audio. Nosotros mismos, cuando planificábamos nuestro podcast, lo pensábamos así. La pandemia nos cambió los planes por completo y, viéndolo en retrospectiva, para bien.
Si somos honestos, el tipo de contenido que se consume en un podcast puede funcionar perfectamente solo en audio. De hecho, para muchos creadores sería más simple: no exige atención visual y permite escuchar mientras haces otras cosas. En mi caso, consumo podcasts en el auto o en el gimnasio.
Y sin embargo, ahí aparece la contradicción. El auge del vodcast no nace de una obsesión creativa por encender cámaras, sino de una realidad incómoda: YouTube se convirtió en el principal espacio de descubrimiento. Hoy, si quieres que tu contenido sea encontrado, la decisión de distribución necesariamente pasa por esa plataforma. En contenido, como en negocios, no siempre gana el mejor producto; gana el mejor distribuido.
Hay además una razón operativa clave para llevar el podcast a video: la capacidad de ser descubierto. Un contenido largo permite generar clips que viven en otras plataformas y funcionan como puertas de entrada. En nuestro caso, la lógica ha sido pensar el contenido largo y el corto como productos distintos, es decir que los clips deben poder consumirse completos y tener sentido por sí solos, sin obligar a ir a YouTube, Spotify o Apple para entender de qué se trata.
El artículo aporta además algunos datos que ayudan a dimensionar el cambio, al menos en el mercado estadounidense:
YouTube ya es la plataforma más usada para consumir podcasts en EE. UU., por encima de Spotify y Apple.
El consumo de podcasts en televisores vía YouTube casi se duplicó en un año.
El alcance en YouTube es alto, pero el tiempo de consumo suele ser menor en comparación con Spotify o Apple.
Al final, la frontera entre podcast, programa de TV y contenido digital prácticamente desapareció. En el caso de OnData, siempre partimos de una premisa simple. Si alguien decide vernos o escucharnos, lo hace a costa de dejar de consumir otra cosa (un programa de TV, una serie en Netflix o incluso otro podcast). Y como en cualquier negocio, la lección es clara. Los formatos pasan y las plataformas cambian, pero la obligación de adaptarse es permanente. Ignorar esa realidad suele salir mucho más caro que aprender sobre la marcha.



