Marpesia: joyas hechas para contar historias
Mamá y emprendedora que creó Marpesia, una marca de bisutería personalizada, creciendo con innovación, equipo femenino y enfoque en calidad y servicio.
Conversamos con María Paulina Cisneros, fundadora de Marpesia, sobre cómo convirtió la venta de bisutería universitaria en una marca de accesorios personalizados con presencia nacional. En esta entrevista comparte el origen del negocio, su apuesta por la venta online desde 2017, los retos frente a la competencia y el crecimiento de una empresa que en 2025 llegó a más de 13.000 pedidos en Ecuador.
Cuéntanos brevemente quién eres y cómo empezó tu camino profesional:
Soy mamá, esposa, de 35 años. Vivo en Cuenca. Estudié Comunicación Social en la Universidad del Azuay.
Me enamoré de las redes sociales mientras hacía una pasantía y me he dedicado a las redes y el comercio electrónico desde hace 15 años.
En la universidad comencé a vender bisutería para tener un ingreso, pero en el camino me di cuenta que me gustaba mucho armar las piezas y decidí crear una marca. Yo sola, en una clase de Illustrator, creé el logo y busqué un nombre que me gustara. Busqué en internet razas de mariposas, por el significado de la mariposa y encontré Marpesia.
También fui socia fundadora de una aplicación para pedir comida a domicilio que se llamaba MEGABITE, la cual vendimos a una multinacional porque fue un éxito rotundo en nuestra ciudad.
Trabajé también en una empresa de alimentos manejando la marca en todo tipo de medios y en una fábrica de joyas, hasta que me di cuenta que no quería trabajar para nadie más y me dediqué 100% a Marpesia.
Por todo el manejo de Marpesia en redes sociales, y el crecimiento que teníamos, muchas personas me preguntaban cómo lo hacía. Me di cuenta que tenía mucho que enseñar. Todo lo que hacía en Marpesia era con base a la práctica y mi experiencia trabajando en redes sociales para otras marcas.
Asistía a cursos, queriendo aprender más sobre redes, pero siempre encontraba contenido muy genérico. Yo quería que me cuenten cómo hacen las cosas de una forma práctica, qué aplicaciones usan, cómo editan, etc.
Y así un día decidí que realmente quería enseñar lo que sabía. Comencé con cursos presenciales y ahora tengo un curso online que se llama Instagram Directo al Grano, en el que ya tenemos miles de alumnos, dueños de negocios y emprendedores que quieren aprender cómo vender por Instagram, pero sin relleno. Directo a la práctica.
También conseguí la distribución y representación para Ecuador de la marca INVERNESS. Una marca americana de perforación de orejas y es un negocio que me ha encantado también.
¿Cómo nació tu empresa o proyecto y qué necesidad identificaste en el mercado?
Inicié con Marpesia en la universidad, hacía bisutería para tener un ingreso adicional. Me di cuenta que me gustaba hacerlo y estaba teniendo un buen ingreso.
Un día un amigo me pidió que le hiciera una pulsera para su novia, pero quería que tuviera dijes que los representaran y en Ecuador no había nada de material. Así que desarmé unos aretes que compré y le armé su regalo. Siempre me ha gustado regalar cosas personalizadas, con significado. Recuerdo que en los cumpleaños de mis amigas les regalaba rosarios, pero bendecidos, porque quería que tengan algo especial que les recuerde a mí. Me aventuré e hice una primera importación de material y así comencé a ofrecer accesorios personalizados, para que mis clientes puedan elegir los dijes y hacer pulseras que cuenten una historia.
Hacía mis catálogos en Facebook y les enviaba ese link para que mis clientes puedan ver los dijes y decirme cuáles querían. Asistimos a muchas ferias y ahí nos dábamos cuenta que a las personas realmente les encantaban nuestros productos.
Me di cuenta que, así como yo, que me gustaba regalar cosas que signifiquen algo, una pulsera o una cadena siempre va a ser especial si cuenta una historia o representa algo. Así que nos especializamos en la personalización, con dijes y tejidos en un inicio, y ahora también con grabado de textos y fotos.
Solo vendíamos por redes sociales, pero en 2016 mientras hacía mi maestría en España, comencé con el desarrollo de mi sitio web, para que sea más fácil elegir los dijes y personalizar tus productos. Además, internamente ya me era imposible responder tantos mensajes. En esa época solo me ayudaba una persona y mi mami.
En 2017 lanzamos el sitio web y acompañamos a nuestros clientes a que aprendan cómo comprar en internet, cuando en esa época, todavía casi nadie lo hacía. Pero esto era muy importante, el negocio no podía crecer si seguíamos tomando pedidos por WhatsApp.
¿Qué hace diferente a tu negocio frente a otras opciones de su sector?
Nos destacamos por algunas cosas:
1. La oportunidad de crear una pieza única, con dijes y grabado. Contamos con más de 3000 dijes.
2. La calidad de las piezas y materiales.
3. Detalle en el empaque para que siempre se sienta como un regalo.
4. La facilidad para comprar, y personalizar desde cualquier parte de Ecuador una pieza con tanto significado.
5. Somos rapidísimas. La mayoría piensa que un producto personalizado y con grabado demora días, pero nosotros lo entregamos el mismo día en Cuenca, y a otras ciudades, máximo en dos días.
6. Siempre estamos creando e innovando.
7. Somos una empresa conformada 100% por mujeres.
8. Somos una empresa responsable con nuestras colaboradoras. Tienen beneficios que en otros lugares no existen.
9. La cantidad de opciones que tenemos, para hacer un regalo especial para cualquier persona.
10. Facilidad de pedir en la web o comprar en nuestro local.
¿Cuál ha sido uno de los principales retos que has enfrentado y qué aprendiste de esa experiencia?
Yo diría que la competencia. Ver que cada vez hay más personas que quieren hacer lo mismo que nosotros.
La verdad al inicio me estresaba un montón. Sobre todo porque llegaban con precios bajísimos. Si bien no era exactamente lo mismo, era similar. Hasta que decidí que nosotros no vamos a competir por precio. Vamos a entregar el mejor servicio posible, ser súper rápidas con las entregas, y hacer que todo sea una experiencia única.
Desde el momento de realizar el pedido en la web, hasta como lo recibes empacado.
Ahora digo que hay espacio para todos. Nosotros nos enfocamos en seguir mejorando, seguir creciendo y listo.
¿Qué papel ha jugado el equipo en la construcción y crecimiento del proyecto?
Mi equipo es fundamental para el crecimiento de Marpesia.
Durante muchos años, Marpesia fue un negocio de una sola persona.
Como anécdota, cuando inicié, había personas que me decían que les mande el producto y que cuando les llegue me pagan. Entonces yo les respondía: Mil disculpas, desde contabilidad no se aprueba la salida de los materiales de bodega sin el pago. Pero no había ni contabilidad ni bodega, era yo sentada en mi cama armando todos los pedidos.
Contratar gente es lo que me ha ayudado a crecer. Hoy tenemos 15 mujeres trabajando en Marpesia, y por primera vez tenemos 2 hombres también.
Hacemos contrataciones con base a la personalidad de las personas, porque después se pueden capacitar, pero lo que yo más cuido en mi empresa es el ambiente laboral. Siempre he querido ser una líder diferente, porque genuinamente quiero contratar a gente a la que yo le pueda cambiar su vida, y ellas puedan cambiar la mía.
Después de tantos años, hoy mi Marpesia ya no depende de mí. Puedo irme de vacaciones y sigue funcionando, y eso es gracias a mi equipo.
¿En qué momento se encuentra hoy la empresa y hacia dónde quiere avanzar en los próximos años?
Marpesia está en un momento crucial de crecimiento. Cada año crecemos en número de pedidos y en ventas.
En 2025 llegamos a 13.236 pedidos, entregamos en 154 ciudades del Ecuador y este año estamos superando todas las expectativas.
En mayo abriremos nuestro segundo punto de venta en el Mall del Alto, lo cual nos tiene muy emocionadas.
Ahora en Marpesia nos estamos enfocando en mejorar procesos, cambiar nuestro sistema y actualizar nuestro sitio web para estar más conectados con todos los cambios tecnológicos y oportunidades de automatización de procesos en los que podemos mejorar mucho.
Para quienes quieren ponerse un negocio y construir un camino similar, ¿qué consejo les darías?
Comenzar probando. Antes de lanzarse a hacer inversiones o endeudarse, primero probar 2 cosas.
1. Si a la gente le gusta tu producto o servicio. ¿Te vuelven a comprar?
2. ¿A ti te gusta hacer eso para dedicarte a sacar adelante este negocio?
Y también les diría que no quieran copiar a nadie, que le pongan identidad y pasión a su negocio.



