OnData Talks | ¿Cómo transformar una marca local en una apuesta internacional? con Pedro Vega
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En este episodio de OnData Talks, conversamos con Pedro Vega, creador de la marca Olé, sobre cómo una pequeña inversión inicial y una apuesta por la innovación constante permitieron construir una empresa de alimentos con presencia internacional.
De una receta comprada a una marca exportable
La historia de Olé comenzó hace aproximadamente 25 años, cuando Pedro Vega decidió independizarse y adquirir la receta de un ají a una pareja de origen colombiano. Con una inversión cercana a $30.000, financiada por amigos y familiares, inició la producción con una idea clara: crear un producto que pudiera competir en mercados internacionales. La principal innovación fue reemplazar el tradicional tomate de árbol por maracuyá, una fruta más reconocible y atractiva para consumidores extranjeros. Desde el inicio, el nombre de la marca se eligió con una lógica estratégica, buscando una identidad fácil de pronunciar y con una connotación latina que no limitara el posicionamiento únicamente al mercado ecuatoriano.
Innovar rápido y aprender del error
Pedro se define más como emprendedor que como empresario tradicional y sostiene que la velocidad es el factor clave para innovar en la industria alimentaria. Su enfoque consiste en desarrollar múltiples productos de forma simultánea y retirar rápidamente del mercado aquellos que no funcionan. En este contexto, plantea una postura provocadora: considera que los planes de negocio rígidos pueden frenar la innovación, ya que intentan predecir con precisión un entorno que es, por naturaleza, incierto.
Portafolio amplio y procesos que priorizan el sabor
A lo largo de su historia, Olé ha desarrollado cerca de mil productos, aunque actualmente mantiene alrededor de 60 en el mercado. La mayor parte de sus ingresos proviene de las salsas artesanales y ajíes, siendo el ají de maracuyá su producto insignia, seguido por snacks y conservas como vinagres y encurtidos. La empresa aplica el llamado “concepto del erizo”, popularizado en el libro From Good to Great, para definir su enfoque estratégico: concentrarse en lo que mejor saben hacer, en aquello que los apasiona y en lo que resulta económicamente viable.
El equilibrio entre mercado local y exportación
Aunque el sueño inicial de la marca era exportar desde el primer momento, la empresa descubrió que necesitaba primero consolidarse en el mercado local para lograr economías de escala y estabilidad financiera. Actualmente, alrededor del 80% de sus ventas proviene de Ecuador, principalmente a través del canal moderno, mientras que el 20% restante corresponde a exportaciones hacia mercados como Estados Unidos y Panamá.
Crecimiento sostenido y metas ambiciosas
En los últimos años, Olé ha experimentado un crecimiento acelerado, cuadruplicando su tamaño en aproximadamente seis años y manteniendo tasas de expansión cercanas al 20% anual. La empresa, valorada actualmente en varios millones de dólares, busca triplicar sus ingresos en un horizonte de cinco años, apoyándose en mejoras operativas y en una mayor penetración en el canal de food service, donde ve oportunidades para escalar volumen y fortalecer relaciones B2B.
Una idea final
La entrevista concluye con una reflexión de Pedro sobre el emprendimiento y la innovación en industrias tradicionales. Su visión resume la filosofía que ha guiado el crecimiento de Olé: innovar constantemente, aceptar el error como parte del proceso y priorizar la rapidez de ejecución por encima de la planificación excesivamente rígida.



