Sauber: un cepillo ecuatoriano contra el desperdicio
Sauber, cepillo ecuatoriano de cabezal intercambiable creado por Rodrigo Vásconez con tecnología alemana, reduce 80% plástico, es accesible y crece.
Conversamos con el fundador de Sauber, Rodrigo Vásconez Cornejo, una marca ecuatoriana de cepillos dentales de cabeza intercambiable, sobre cómo convirtió su experiencia en Alemania en una solución local, sostenible y accesible. El emprendimiento busca reducir más del 80% del desecho plástico frente a un cepillo estándar, competir con productos importados y crecer en el mercado nacional desde las principales cadenas de retail.
Cuéntanos brevemente quién eres y cómo empezó tu camino profesional:
Soy un emprendedor de 37 años que creó la marca de cepillos dentales de cabeza intercambiable Sauber. Esta idea de negocio nació mientras vivía y trabajaba en Alemania. Allí viví 12 años donde me formé académicamente estudiando ingeniería mecánica y después haciendo una maestría en Diseño de Producto. Una vez finalizados mis estudios pude ganar experiencia laboral por más de 4 años en el desarrollo y diseño de productos de consumo masivo creados con materiales plásticos. Es así que nace mi interés en crear una solución innovadora a un elemento de uso diario como el cepillo dental y llevarlo a cabo con una producción local.
¿Cómo nació tu empresa o proyecto y qué necesidad identificaste en el mercado?
La idea de negocio nace en una de mis múltiples visitas al país para visitar a mi familia. Al necesitar un cepillo dental me doy cuenta que existen pocas alternativas que mejoren el tema de sostenibilidad, y que las que hay, tienen altos costos. Además que todas las opciones del mercado son importadas. Es así que nace la idea de hacer un cepillo innovador que evite generar desechos innecesarios y que además tenga un precio que esté al alcance de la gran mayoría de estratos sociales.
¿Qué hace diferente a tu negocio frente a otras opciones de su sector?
Es el mejor cepillo precio/calidad del mercado. Usamos tecnología alemana para crear cepillos dentales de primera calidad y que tienen costos asequibles. Además que gracias al concepto del producto, cada vez que se necesita reemplazar el cepillo dental, solo se cambia la cabeza y se reutiliza el mango, logrando así evitar más del 80% del desecho plástico que se genera con otro cepillo estándar.
¿Cuál ha sido uno de los principales retos que has enfrentado y qué aprendiste de esa experiencia?
El emprendimiento se empezó a ejecutar en medio de la pandemia. Con lo cual las dificultades se volvieron aún mayores. He aprendido que el camino del emprendimiento es de resiliencia y que no se debe romanizar. Además pienso que estamos demostrando que podemos crear productos de altísima calidad aquí en Ecuador y que estos pueden competir en todos los aspectos con productos importados de multinacionales.
¿Qué papel ha jugado el equipo en la construcción y crecimiento del proyecto?
Es clave. El equipo es el corazón de una empresa y sólo si todos los integrantes del equipo están comprometidos, se pueden conseguir grandes resultados.
¿En qué momento se encuentra hoy la empresa y hacia dónde quiere avanzar en los próximos años?
Tenemos venta a nivel nacional a través de las principales cadenas de retail como son Supermaxi, Megamaxi, Mi Comisariato, Coral Hipermercados y Fybeca. El año 2025 cerramos con ventas de $236K y este año esperamos superar los $400K.
Para quienes quieren ponerse un negocio y construir un camino similar, ¿qué consejo les darías?
Que todos los riesgos que se van a tomar, deben ser medidos. El análisis y validación del producto que se quiere sacar al mercado es clave antes de hacer cualquier inversión.



