Um!: una historia dulce hecha con creatividad
Carolina Burneo transformó Um! de moda a pastelería creativa, priorizando estética, sabor y equipo; para su futuro busca expansión sostenible.
Conversamos con Carolina Burneo, diseñadora de modas y creadora de Um!, sobre la transición que convirtió una marca de ropa y accesorios en un negocio de postres y pastelería creativa. En esta entrevista explica cómo la estética, el sabor y la presentación diferencian su propuesta, los retos de crecer sin respaldo económico y sus planes a futuro de abrir nuevos locales y llevar productos a supermercados.
Cuéntanos brevemente quién eres y cómo empezó tu camino profesional
Soy Carolina, de profesión soy diseñadora de modas y durante algunos años ejercí mi profesión, ahí nació Um! como marca de ropa y accesorios.
Después de convertirme en madre, cosas de la vida y el destino me llevaron a hornear galleta y brownies y eventualmente cerré mi taller de ropa para abrir un taller de postres.
¿Cómo nació tu empresa o proyecto y qué necesidad identificaste en el mercado?
El salto del diseño de modas a la pastelería parece lejano, pero cuando vi cómo era la decoración de sugar cookies, sentí una casi necesidad de intentarlo y actualmente es lo que más me gusta hacer dentro de Um!.
Siempre vinculada al arte, pintura, cocina, manualidades, dibujo y todo lo que tenga que ver con la creatividad, Um! se convirtió en un espacio donde se puede aplicar todo eso y aparte tener el elemento de la gratitud instantánea de la gente cuando prueba nuestros postres.
¿Qué hace diferente a tu negocio frente a otras opciones de su sector?
En un mercado super saturado en el tema de postres y pastelería creativa, yo creo que hay algunos elementos que diferencian a Um! del resto.
Yendo por lo más evidente como el sabor, ingredientes acabados, yo diría que la parte estética juega un papel súper importante en la marca. Desde la decoración del local, el packaging, las redes sociales, la fotografía y uso del color hasta la imagen y presentación en general de cada producto.
¿Cuál ha sido uno de los principales retos que has enfrentado y qué aprendiste de esa experiencia?
Creo que uno de los mayores retos de emprender en nuestro país es salir adelante sin contar con un colchón económico. Siempre pueden aparecer situaciones inesperadas (paros, cortes de luz, feriados o puentes imprevistos) que afectan directamente las ventas. Y cuando una semana no cumple con la expectativa prevista, mantener el negocio a flote se vuelve un verdadero desafío.
Si algo he aprendido en este camino, es la importancia de ahorrar, aunque sea un poco. Tener un fondo para imprevistos puede marcar una gran diferencia y dar el respiro necesario para enfrentar estos meses difíciles sin poner en riesgo todo lo construido.
¿Qué papel ha jugado el equipo en la construcción y crecimiento del proyecto?
Tenemos un equipo maravilloso.
Debo admitir que, al principio, me costaba muchísimo delegar. Siento que es una creencia bastante común entre quienes empezamos un negocio solos el pensar que nadie hará las cosas tan bien como uno.
Con el tiempo entendí que esa forma de pensar no solo me limitaba a mí, sino también al crecimiento del negocio. Aprendí a confiar, a soltar el control y a valorar el talento de otras personas.
Hoy puedo decir que cada persona que forma parte de Um! aporta muchísimo, tanto en lo profesional como en lo humano. Encontrar gente que comparta los valores y principios de tu negocio no es fácil, pero sí es posible.
Siendo completamente sincera, hoy no me imagino Um! sin el compromiso, el cariño y el esfuerzo de su equipo.
¿En qué momento se encuentra hoy la empresa y hacia dónde quiere avanzar en los próximos años?
Después de un par de años difíciles, siento que estamos entrando en una nueva etapa de crecimiento. Es diferente a la que vivimos hace algunos años. Hoy el enfoque ya no es crecer por crecer, sino hacerlo de una manera más sólida, sostenible y consciente.
A mediano plazo, me encantaría que Um! tuviera más locales y desarrollar una línea de productos para vender en las perchas de supermercados. Para lograrlo, probablemente buscaremos un socio capitalista que, además de aportar inversión, tenga experiencia en ese tipo de expansión y pueda ayudarnos a dar ese siguiente paso.
El año pasado alcanzamos una facturación cercana a los $20.000 mensuales con un equipo de diez personas. Es un logro que nos llena de orgullo, pero también un recordatorio de que siempre hay espacio para seguir creciendo.
Para quienes quieren ponerse un negocio y construir un camino similar, ¿qué consejo les darías?
Les aconsejaría no tener miedo. Se puede empezar mil veces y seguir aprendiendo de cada error.
También les diría que planifiquen bien. Es fácil dejarse llevar por la emoción del momento, pero las mejores decisiones suelen tomarse con calma, analizando las opciones y pensando en el largo plazo.
Y empezar! Muchas veces esperamos el momento perfecto y ese momento nunca llega.
Lo peor que puede pasar es que las cosas no salgan como esperabas y tengas que volver a empezar.
Lo mejor que puede pasar es que termines en el trabajo de tus sueños.



