Esta semana en la oficina, salió el tema de que la canción que hoy escuchamos hasta el cansancio en redes sociales, “un cafecito, riquito riquito” es hecha con IA. La verdad, no tenía idea, pero sí me tiene un poco harto escucharla por todas partes.
Investigando un poco, la canción es atribuida al compositor cubano Anier Cruz Revilla, que desarrolló a Thiago Navarro, el músico hecho con IA, que se lo ve cantando la canción.
No creo que esto sea vox populi y que todos sepan lo que están compartiendo en sus historias, pero las grandes plataformas sí. Spotify o Apple Music están invirtiendo en mecanismos que identifiquen que una canción es hecha con IA. En el caso de redes sociales como Instagram, TikTok o hasta YouTube, es igual. Buscan que los contenidos realizados con IA queden marcados para que la gente pueda reconocerlos. Incluso LinkedIn añadió un botón para denunciar contenido automatizado con IA y Substack agregó una herramienta para auditar si lo que lee el usuario fue hecho o no por un humano.
¿Por qué las plataformas están tratando de transparentar esto? Porque simplemente hay un impacto en la industria cinematográfica, periodística y musical que requiere que se transparente para que la gente sepa qué consume.
Pero cuando escuchas en la radio “un cafecito, riquito, riquito” y nadie te dice que es IA y tampoco tienes formas de ver una etiqueta porque solo escuchas, sí me llama la atención. Este, como la gran mayoría de casos controversiales, se resume en recursos económicos. Cualquier empresa del mundo busca crecimiento de utilidad aumentando los ingresos, bajando los costos o las dos. Eso está bien y es clave para mantener un negocio. Lo que está mal es no pensar en las formas. Es claro que todo esto de la IA es nuevo y sobre la marcha estamos aprendiendo a regular. Hasta que llegue la regulación formal, en unos casos son las empresas las que están desarrollando herramientas para transparentar y en otros somos nosotros mismos los usuarios que aprendemos a cuestionar si lo que vemos, escuchamos o leemos fue creado por una persona o generado con IA, en lugar de asumir que todo es auténtico. Pero si ves a las grandes plataformas haciéndolo, las mismas que le quitan audiencia a todos los medios tradicionales, ¿no será que las radiodifusoras adoptan esas buenas prácticas?
La audiencia de los medios tradicionales cae desde hace varios años pero en muchos casos tienen buenas prácticas en su ADN, a diferencia de muchos medios digitales. Suelen tener procesos de verificación de información muy rigurosos, cuidan mucho la calidad de audio e imagen y suelen ser cumplidos con sus tiempos al aire.
Pero claro, si no comunican que la música que transmiten es generada con IA, corren el riesgo de perder la confianza de sus radioescuchas e incluso enfrentar una crisis reputacional. Ser transparentes tampoco elimina el debate sobre las oportunidades que podrían perder compositores, intérpretes y productores. Pero al menos permite que la audiencia sepa qué está consumiendo y decida por sí misma.
Bajo ningún punto de vista me opongo al uso de IA. Sería bien caradura de mi parte cuando mucho de lo que hacemos en OnData es con IA. El verdadero negocio de una radio es conectar con su audiencia. La música es el medio para llegar al fin. Si la IA ayuda a fortalecer esa conexión, bienvenida. Simplemente, seamos más transparentes.



