Esta semana leí la posición de Mark Zuckerberg sobre la desaceleración coordinada del desarrollo de inteligencia artificial por razones de seguridad. Mientras varios de los líderes más importantes en el desarrollo de IA como Dario Amodei de Anthropic, Elon Musk de SpaceX o Sam Altman de OpenAI, hablan de sus preocupaciones para el futuro de la sociedad y de que se debería buscar un pacto para que todos desaceleren el ritmo de lanzamiento de nuevas herramientas ante los riesgos y para reforzar las medidas de seguridad, Zuck dice que no está de acuerdo porque eso, más allá de un posible pacto o incluso regulación, es algo que por responsabilidad deberían hacer las propias empresas.
Leyendo entre líneas su postura, me parece una mirada extremadamente inteligente ya que con eso envía un mensaje de que, en la carrera por ver quién lidera los avances en el desarrollo de IA, Meta no necesariamente está perdiendo, sino que puede demorarse más en lanzar una herramienta porque prioriza los testeos, las pruebas y los ajustes de seguridad.
Ahora, más allá de que me parece inteligente, también debo decir que con todo lo que se ha visto de Meta desde sus inicios, resulta difícil no verlo como una postura oportunista. A estas alturas, hay evidencias y demandas de que sus algoritmos fueron desarrollados para maximizar el engagement hasta en niños y adolescentes sin que haya habido los suficientes controles para su uso de redes sociales. Además, documentos internos revelan que sabían lo que estaban causando con la propagación de fake news, desinformación y polarización y sin embargo, no hicieron lo suficiente para controlarlo. Por estas razones, me cuesta creer que sea únicamente por convicción su postura con el avance de la IA y siéndoles honestos, opino igual de Elon Musk, Dario Amodei y Sam Altman.
Yo soy un usuario muy sobre el promedio en el uso de IA e incluso redes sociales, pero sí siento que nos usan mucho más allá de lo que realmente entendemos.



